16 septiembre 2015

Paseo y cata por la ciudad de Oporto. (parte I)


Empezamos este viaje con una recomendación, subir a la Torre dos Clérigos, y desde allá arriba contemplar la ciudad de Porto con todos sus tejados disputándose las vistas al Duero. Este era el "faro" para todos los barcos que remontaban el río llenos de mercancías durante siglos.

Hemos venido hasta esta Praça da Cordoaria con el viejo tranvía 22 , imprescindible dar una vuelta y coger el puso a la ciudad a la velocidad de antaño. Los mismos aires nostálgicos que nos hablan de otra manera de entender la vida.

Como el deleite que nos ofrece curiosear entre los libros de la cercana Librería Lello & Irmao (Rua das Carmelitas) una maravilla neo gótica de finales del XIX. Dicen de ella que es una de las más bellas del mundo y no tengo duda. Escenario de algunas películas, entrar aquí es como ir a Tiffany´s a desayunar cruasanes. Pero dentro las joyas tienen páginas y huelen a papel. Obligatoria la foto en la escalera aunque haya que esperar turno. 

Aunque sea verano en Oporto hay que dormir con un fino edredón, un gustazo levantarse así sabiendo además que te espera desayunar en el Café Majestic. Todas las ciudades tienen un café: Lisboa tiene su A Brasileira, y Porto , éste, un local novecentista repleto de maderas y espejos, dónde el té servido en fina porcelana está exquisito (por cierto esta palabra en portugués significa extraño, raro, así que cuidado).  






Estamos en la Rua Santa Catarina y seguimos adelante para parar en la Capilla de las Almas. Es nuestra primera experiencia con los azulejos portuenses que vamos encontrando por toda la ciudad. 


En la preciosa estación de San Bento 20.000 piezas de la década de 1930 nos cuentan parte de la historia, también son imprescindibles los de la iglesia del Carmo y la Iglesia de san Ildefonso.Pero azulejos encontramos en muchos otros edificios. Los emigrantes portugueses que volvían con dinerito fresco de Brasil lo invirtieron en viviendas forradas de azulejos.

Hay un antiguo dicho que reza " Coimbra canta, Braga reza, Lisboa presume y Oporto trabaja", y algo de verdad tiene, porque Oporto , ha sido cuna de mercaderes, de bodegueros, de emigrantes en busca de fortuna, ... y todo eso se respira en la ciudad. 

Desde el Mercado de Bolhao, donde el aire decadente se mezcla con el ir y venir de las mercancías, hasta el espectacular Palacio de la Bolsa (no dejar de hacer la visita guiada) , o los tradicionales comercios que conservan todavía hoy los escaparates y carteles de la época.

La Casa Oriental, la Confeitaria do Bolhao, o alguna pequeña tienda donde hoy es posible encontrar alambiques y tapones de corcho. Hay un montón de preciosas pastelerías. Atención a los rellenos de crema con almendra.

07 septiembre 2015

Dos días por Salamanca


De esta plaza dicen que es todo armonía. Hasta el número de sus arcos , 88, es perfecto. Armonía, una palabra que se extiende a lo largo y ancho de esta ciudad. Y justamente la Plaza Mayor es el lugar donde empezar a descubrirla. Siéntate en uno de sus doce bancos de piedra, a distintas horas del día, y mira como cambia su pulso y su color. 



Sin ser ciudad de grandes alturas, no puedes de dejar de mirar hacia arriba. Si lo haces corres el riesgo de perderte alguna de sus joyas platerescas. Empezamos a coger el latido a la ciudad por la Rúa Mayor hacia la calle de la Compañía, allí nos encontramos la Clerecía y la Casa de las Conchas.


Dicen que hay 365 conchas, con cada una de ellas el señor Rodrigo Maldonado recordaba a su mujer el amor que sentía por ella cada día del año. Aunque hay otras leyendas, como la que dice que debajo de cada concha hay una moneda de oro. Aquí ya encontramos la piedra de color arena que le dará ese tono dorado a los atardeceres de la ciudad charra. 

Y si ese es su color, ¿a que huele Salamanca? Huele a saber, a ciencia, a literatura. Llegamos al Patio de Escuelas y ante la fachada plateresca de la antigua universidad nos entretenemos buscando la rana. Rana que en verdad es un sapo sobre una calavera. Un símbolo que en el renacimiento significaba pecado carnal. Pasa los estudiantes de la época era un toque de atención ante la sífilis. Entramos dentro y se respira sabiduría por todas las paredes. Aquí dentro fray Luis de León daba clases de Teología, y dijo aquella famosa frase del "decíamos ayer" cuando retomó sus clases después de cuatro años de cárcel. Otras referencias literarias de Salamanca son Unamuno , San Juan de la Cruz, o personajes como el licenciado Vidriera de Cervantes que decía de Salamanca que "enhechizaba la voluntad de volver".

biblioteca de incunables de la Universidad de Salamanca


"Advierte hija mía, que estás en Salamanca, que es llamada en todo el mundo madre de las ciencias y que de ordinario cursan en ella y habitan diez o doce mil estudiantes. Gente moza, antojadiza, arrojada, libre aficionada, gastadora, discreta, diabólica y de buen humor"

Esta definición de los estudiantes que también hizo el Licenciado Vidriera define muy bien al estudiante de entonces. Ese que tenia derecho al pataleo cinco minutos antes de empezar la clase para entrar en calor. Y es que Salamanca es de temperaturas extremas. En invierno el frío obligaba a los estudiantes más pobres a ir enrollados en mantas y de ahí la expresión "ser un manta". 

los vítores de  los estudiantes
Y si paseando por la ciudad charra os encontráis con grandes letras rojas pintadas en muchas fachadas estáis delante de los vítores, hechos con sangre, aceite y arcilla. Era la "firma" del estudiante, que había conseguido ser bachiller ("el grado") y tenia recursos económicos para dejar plasmado tan tremendo esfuerzo (había que pagar misa y toros).

catedral
Y ahora toca el turno de la catedral, o de las catedrales, porque son dos en una. Veían la primera demasiado poca cosa y adjuntaron otra más grande. Nada tiene que ver una con otra. La vieja, románica, es recogida y humilde, la nueva es todo esplendor con un churrigueresco que extasía. 

Dejaros tiempo para ver detenidamente la portada del Nacimiento o para buscar el astronauta en la puerta de Ramos.
el astronauta de la portada




Si me acompañáis bajamos al río Tormes por el puente romano. Por aquí volvían las prostitutas en acabar la cuaresma y Navidad. Volvían y los estudiantes les engalanaban con ramas las barcas, de ahí el nombre de rameras. Y también en Salamanca nace el origen de la expresión irse de picos pardos, pues las faldas y enaguas de estas mujeres acababan en picos de este color.

Y en este puente nos encontramos el famoso verraco del Lazarillo de Tormes. El toro de piedra donde el ciego golpeó la cabeza al Lazarillo. 

patatas revolconas
Y si entre tanta historia y tanto callejeo os llega el hambre no dudéis en buscar un pequeño restaurante en la calle Prior, cerca de la plaza Mayor, se llama Mesón La Dehesa y tiene los mejores ibéricos de todo Salamanca. Tienen ganadería y secadero propios. Tampoco olvidar de probar las patatas revolconas o meneás.

Y para acabar la jornada un paseo nocturno entre las parras y los frutales del Jardín de Calixto y Melibea. El autor de La Celestina , Fernando de Rojas, también fue estudiante de Salamanca. Desde aquí, asomados al Tormes, nos despedimos de Salamanca.

18 agosto 2015

¿Agosto y cine? :que no sólo de Minions vive el espectador: Unos días para recordar




En verano el cine es como el desierto, hay que ir buscando oasis donde poder ver algo decente, que no sea un megataquillazo para adolescentes. Menos mal que de vez en cuando encuentras pequeñas películas que valen la pena y te regalan un par de horas de divertimento con aire acondicionado. Este es el caso de la ultima película del director francés Jean Becker.

Becker es el director de dos estupendas y preciosas películas como son Conversaciones con mi jardinero (2007), y Dejad de quererme. Y como estas dos, ésta también viene marcada por la exaltación de las cualidades inherentes del ser humano, como el sentido común.



Unos días para recordar está ambientada casi en su totalidad en una habitación de hospital,  su protagonista se recupera de un extraño atropello automovilístico que acabó con él en el Sena, y en pijama. No recuerda qué sucedió, ni quién fue el protagonista de su terrible altercado. Durante su estancia en el centro hospitalario, Pierre recibirá un montón de visitas: enfermeras, médicos, amigos, familia, pacientes… Una situación, y unas relaciones, que le hará cambiar de forma de ver la vida.

Gran reparto, liderado por Gerard Lanvin. Una galería de personajes con sentido del humor que nos hacen reflexionar en más de un momento. La película elige decantarse por el lado positivo, lleno de humor, a la hora de retratar el ambiente del hospital y de los enfermos.

Una comedia francesa que envuelve de positividad a todo aquel que la ve, si a la Distribuidora le da la gana de llevarla hasta tu cine más cercano. 

17 agosto 2015

Regala libros, sobre todo si son tan bonitos como éste: La Cata (Nórdica Libros)


Jamás llegaremos a leer todo lo que nos llega a las manos (o vía boca-oreja), pero de vez en cuando bendigo todas esas oportunidades que me hacen leer verdaderas joyitas. Esta vez mis amigas han tenido a bien regalarme La Cata de Roald Dahl. He de decir que no conocía este autor británico. Nunca dejas de aprender, y esto es lo importante. Y para eso están los amigos, para seguir abriéndote los ojos.

Bien, pues la joya en cuestión es como decía, La cata, un relato ilustrado publicado por Nórdica Libros, e ilustrado preciosamente por Iban Barrenetxea.

La cata fue publicado por primera vez en 1945 , 
es un relato corto que cuenta una curiosa cena con sorpresa incluida. El anfitrión es Mike Schofield, un corredor de bolsa de Londres. Entre los comensales se encuentra Richard Pratt, un famoso gastrónomo, que suele hacer pequeñas apuestas con el anfitrión para descubrir el vino que se sirve durante la cena. Sin embargo, esta vez Schofield le advierte que le resultará imposible advinarlo... y comienza el reto para Pratt.

Roald Dahl es novelista y autor de cuentos y se hizo famoso como escritor para niños y adultos. Su primer libro para niños fue Los Gremlins, fue publicado en 1943 y encargado por Walt Disney. Dahl continuó creando algunas de las historias para niños más conocidas del siglo XX, tales como Charlie y la fábrica de chocolate, Matilda, y James y el melocotón gigante .

Paralelamente, tuvo una exitosa carrera como escritor de macabros cuentos para adultos, usualmente apelando al humor negro y a los finales sorpresivos. Muchos de ellos fueron originalmente escritos para revistas estadounidenses. Uno de sus cuentos para adultos más famosos, Hombre del Sur (The smoker o Man from the South), fue filmado como un episodio de Alfred Hitchcock Presenta.

Lo dicho, un libro precioso, de esos que te hacen confiar que el soporte digital jamás matará el papel. Preciosa la historia, los dibujos y el sentido del humor british, o sense of wondery
de Dalh.

24 julio 2015

Mi familia italiana. Una comedia italiana con guiño almodovariano.

póster de Latin Lover
Antes de todo decir que Mi familia italiana hay que verla en versión original. La mitad de los actores de esta película italiana son españoles, y como no se han doblado ellos mismos, ( creo que el único que lo hace es Lluís Homar ) me cuesta un montón identificar voz con personaje. Así que hay que hacer un esfuerzo. Además ganaría mucho ver a todos los actores hablar en italiano con sus particulares acentos.

Dicho esto, pasemos a la trama.
Es el décimo aniversario de la muerte de Saverio Crispo, el gran galán del cine italiano. En su pueblo, en la región de Puglia, se celebra una ceremonia en su honor y allí llegan sus cinco hijas, desperdigadas por el mundo, y dos exmujeres, una italiana y la otra española. Y en medio de las celebraciones irrumpe Pedro del Río, el actor especialista, su doble, que parece conocer al actor mejor que nadie. Entre ruedas de prensa, proyecciones y nocturnas revelaciones de secretos, las mujeres del gran divo se enfrentan en un torbellino de emociones y situaciones tragicómicas.



Hay una cosa muy curiosa que me ha pasado con esta película de Cristina Comencini (Donde el corazón te lleve) y es que tiene un punto Almodovar; tanto por el elenco mayoritariamente y marcadamente femenino,como esa selección de actores españoles, todos al menos alguna vez a las ordenes del director manchego: Candela Peña, Marisa Paredes, Lluís Homar y Jordi Mollá.

Mi familia italiana (Latin lover es su título original) es una comedia-homenaje. Rinde tributo a ese cine italiano que encarna el protagonista , Saverio Crispo. 
Ese cine de personajes masculinos inolvidables, desde los pistoleros de "spaguetti wester", a los tipos irresistibles tipo Mastroianni.

Muerto, Saverio es la ausencia-presencia en la vida de los demás. Y a partir de aquí gira todo el filme. Una comedia coral en la que se van descubriendo cosas a pesar del status quo placentero que se han construido como apariencia familiar.

Divertida, para pasar una agradable noche de verano al fresco del aire acondicionado de las salas de cine. Un placer ver además la última actuación de la gran actriz italiana Virna Lisa (El tulipán negro) , la "Marilyn italiana", muerta hace poco.


13 julio 2015

Top ten de libros para el verano. Que no sólo de mojito vive el veraneante.


1.La chica del tren

  
Dicen que es el best seller del verano. De los de argumento - gancho: La vida de Raquel es una serie de catastróficas desdichas. Está en paro y se ha tenido que mudar a las afueras de Londres con una amiga. Bebe demasiado y ha "olvidado" decirle a su compañera de piso que la han despedido. Para sustentar la mentira coge el tren todas las mañanas al centro. Desde su asiento, en una de las paradas, observa la casa de su ex, Tom y vislumbra su nueva vida. De paso, como la perfecta obsesiva que es, se fija en una pareja que vive cerca de la estación. Comienza a fantasear con ellos y, un par de capítulos después, a indagar en su intimidad. Un día, la mujer, Megan desaparece. A partir de ahí, Rachel comienza por su cuenta una investigación para descubrir su paradero.

La novela de Paula 
Hawkins tiene ya tres millones de libros vendidos en menos de un mes. 


2. El año del verano que nunca llegó

Un libro que cuenta entre sus protagonistas con Lord Byron, y Percy y Mary Shelly, ha de ser a la fuerza interesante. Os hablo de El año del verano que nunca llegó de William Ospina. En el verano de 1816, Lord Byron, John Polidori, Percy Bysshe Shelley y su esposa Mary Shelley coincidieron en la magnífica Villa Diodati. Las inclemencias del clima, provocadas por una catastrófica erupción volcánica en Indonesia, les impidieron abandonar la villa durante tres días, que fueron como una larga y tenebrosa noche. En este ambiente cargado de misterio y nerviosismo, y de los relatos del Phantasmagoriana leídos en voz alta , se gestaron dos de los grandes mitos de la novela gótica: Frankenstein y el vampiro. Ospina imagina e interpreta esta historia entre la búsqueda del mito y el goce de la palabra.


3. Ve y pon un centinela



Una de las más esperadas y que llega el día 15, justo para ir a la playa. Ve y pon un centinela es la segunda novela de Harper Lee, 55 años después de publicar Matar a un ruiseñor.  Una secuela , escrita en la década de 1950 y en la que vuelven varios personajes de Matar a un ruiseñor, entre ellos la protagonista, «Scout» Finch. 

La publicación de la segunda novela de Lee, de 89 años, no ha estado ajena a la polémica sobre los orígenes y pormenores de su lanzamiento, en especial por las dudas sobre si la escritora estuvo de acuerdo con su puesta en circulación. 


4. Rayuela

50 años se celebran ahora de Rayuela, una de las novelas (o contranovela ) más influyentes de la literatura del siglo XX, y uno de los hitos que contribuyeron a formar y reforzar el boom de la narrativa latinoamericana. Buen momento para leer la obra cumbre de Julio Cortázar, aunque es de esos libros que el boca a boca te deja "out", por sus detractores y sus incondicionales, a partes iguales.
Quien hojee por primera vez la novela, se encontrará con un "tablero de dirección", en el que se proponen dos lecturas posibles: una tradicional y otra alternativa, saltando por los capítulos de la novela, siguiendo el orden que se indica en ese tablero.

5. Lo que no te mata te hace más fuerte



Para los seguidores de Lisbeth Salander, el 27 de agosto llega Lo que no te mata te hace más fuerte, el último legado de Stieg Larsson que se publica después de años de pleitos entre la mujer del escritor y su familia. A partir de unos textos que Larsson había dejado incompletos,el periodista sueco David Lagercrantz ha sido el encargado de continuar la serie Millenium, aquella que hizo popular en todo el mundo a la novela negra nórdica.

6. Open: Mi Historia

Esta es una recomendación que os sorprenderá, no sólo por el hecho de no ser una novela, también por la historia y como la cuentan. Se trata de la autobiografia del tenista Andrea Agassi. Un deportista, casi esclavo de los deseos de su padre, que llegó a odiar el tenis, casi bajó a los infiernos, y se reiventó. No hace falta saber de tenis, aunque si nos imbuiremos dentro del ambiente de Roland Garros o Wimbledon, por cierto, tan diferentes. Una lección de reto, superación y osadía. 

7. A flor de piel

Sólo por conocer y reconocer el trabajo del médico alicantino, el Dr.Balmis, ya vale la pena leer esta historia. 
Javier Moro rememora en A flor de piel la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, una incursión marítima y terrestre emprendida a principios del siglo XIX por tres personas que cambiaron el destino de la humanidad al transportar y distribuir la vacuna de la viruela –la llamada flor negra– por los territorios de Ultramar. Para llevar a cabo esa campaña se propuso una vía original y arriesgada que provocó todo tipo de reacciones: utilizar a niños salidos de orfanatos, que mediante el método “brazo a brazo”, portasen la citada vacuna.


8. Contigo en la distancia 


La escritora chilena Carla Guelfenbein es la última ganadora del Premio Alfaguara de novela por Contigo en la distancia, una obra de suspense literario en la que la autora reflexiona sobre la mentira y la verdad, el talento y la mediocridad, el éxito y el fracaso. Según el jurado del Alfaguara la historia abarca tres generaciones que, "sin saberlo, comparten un secreto poético que es al mismo tiempo un secreto existencial".


10. Mañana es otro mundo



Tras convertirse en un fenómeno editorial con La suerte de los irlandeses, el español, y guionista de Hollywood, J. L. Rod regresa a las librerías con la segunda novela negra protagonizada por el carismático Pat MacMillan. En esta ocasión tiene que resolver un caso complejo y lleno de peligros en el atractivo mundo de las bodegas de Jerez de la Frontera.
No sé que pasa con Jerez y sus vinos que hasta tres novelas se han ambientado allí ultimamente. Junto a ésta, está la de Nadie debería irse a dormir de Alvaro Abad , que también la publicitan como el thriller del  verano, y la última de Maria dueñas, La templanza. Pues nos servimos un Fino y a leer. 

10. Un dinar un dia qualsevol

i vos deixe un últim títol, esta vegada per als que voleu llegir en valencià, és l'últim llibre de l'escriptor de Sedaví, Ferran Torrent. Diuen que es un llibre redó amb marca de la casa, on es pot jugar a descobrir els personatges reals de la societat valenciana que s'amaguen darrere d'altres noms.

La trama de ‘Un dinar un dia qualsevol’ es descabdella al voltant de dos línies argumentals que es van interrelacionant: l’especulació generada pels solars del camp de futbol del València F.C. i l’aparició del cadàver d’un jove marroquí en l’abocador d’una empresa concessionària. Per seguir la pista d’estos fets, Torrent confia en un dels seus protagonistes inoblidables: el periodista Marc Sendra, un professional desenganyat i carregat d’escepticisme que és la veu que en primera persona ens va guiant per la novel·la.


P:D: Y para los más retrasados : no olvidar los mejores libros del invierno, para mi: Un millón de gotas de Victor del Árbol y Así empieza lo malo de Javier Marías. Os dejo los enlaces.
Un millón de gotas
Así empieza lo malo

26 junio 2015

Cartagena en un día. Mil culturas y un mismo puerto.

Hace 30 años era la ciudad más contaminada de España, junto con Avilés, y hoy es una caja de sorpresas para el visitante. Tanto para el que busca sol y playa, como para el que busca historia y cultura. 

Tenía muchas ganas de ir, pero como es de esas ciudades que tienes ahí al lado, van pasando los años, y hasta hoy. Pero desde luego que ha sido el hallazgo del teatro romano para 7000 espectadores, sepultado por todo un barrio, lo que ha devuelto el esplendor a esta ciudad portuaria.


Recomiendo empezar la visita en la oficina de turismo que hay frente a la muralla marítima y contratar alguna de las visitas guiadas. Imprescindible visitar primero el museo del teatro romano, edificado por el arquitecto Rafael Moneo, y que te va introduciendo en la historia de la ciudad (por aquí pasaron bizantinos, musulmanes y cristianos) hasta desembocar directamente dentro del teatro romano. 


Cuesta trabajo pensar que durante tantos siglos haya estado oculto bajo tierra. Lo descubrieron por casualidad en 1988 y se abrió al público en el 2008. 

También muy interesante ir a ver el submarino de Isaac Peral y conocer toda su historia. Imprescindible la visita con guia, y desde aquí mi reivindicación de esta profesión, que te puede hacer cambiar una visita de aburrida a sorprendente. Sin estos profesionales te pierdes la historia del soldado San Pedro que consta en nómina en el arsenal militar, y es arrestrado todos los años el martes santo por llegar tarde al cuartel. O la historia, "gemela" a la de la Casa Carbonell de Alicante, que tiene el edificio que está junto al Casino. 

Para un próxima visita nos hemos dejado el ARQUA, el  museo de arqueología subaquatica y la visita guiada al barrio del foro romano. 




La ciudad es muy bulliciosa. Hay turistas que vienen de los cruceros que atracan en el puerto, y se ve mucha vida. No hay que irse sin probar el caldero cartagenero con pescado de roca. Y para tapear ir a la calle Jara y entrar a la bodega más antigua de la ciudad, La uva jumillana.





Pedir un vermut y unas bravas o unas berenjenas. Tienen en verano vermut granizado, que es muy parecido a nuestra "mentireta" alcoiana. Todo muy barato y muy auténtico. 

25 junio 2015

Calblanque : las últimas playas "sin ladrillo" del Mediterráneo

Me encantan los nombres de los vientos. Y cuando oí que el responsable de barrer estos arenales era el "Jaloque" me enamoré de tan sugerente término. Más aún, cuando por la etimología, lo asocié acertadamente con nuestro "Xaloc", y mas tarde, ya con ayuda, vi que era el mismo viento "Siroco" que sopla en Italia y Grecia. Viento por tanto del sudeste mediterráneo que barre culturas en una y otra orilla. Y en ésta que visité estos días, no sólo me sedujo el nombre sino el sitio.



El parque regional de Calblanque en Murcia, es primo hermano, y vecino por geografía, del parque del Cabo de Gata. Playas con dunas casi vírgenes, sin edificaciones a la vista, con pocos turistas y con 13 kilómetros de extensión repartidos en arenales, aguas transparentes, vegetación casi de desierto  y acantilados. 





Hay dunas fósiles y una vegetación llena de nombres preciosos como orovales, cornicales, sabinas moras (o ciprés de Cartagena) , bayones y albaidas. 


A 70 kilómetros de Alicante, es  una escapada interesante. Está en la salida de la autovía de Los Belones. Muy cerca del Cabo de Palos. El parque tiene varias playas: Playa Larga, el Negrete, Las cañas, Calblanque, Magre y Arturo. La arena de todas ellas es oscura, y el agua muy limpia, y muchos días con algo de oleaje. 

Muy cerca de allí tenemos otras alternativas, depende de nuestro plan. Si lleváis niños tal vez os interesa la calma y la poca profundidad de Playa Paraíso y Playa Honda, muy cerca. O la calita que hay a la izquierda del preciosos faro de Cabo de Palos. En Playa Paraíso hay una escuela de vela donde poder alquilar desde bicicletas o kayacs.


Para comer os recomendamos el chiringuito Casablanca. Pulpo, boquerones, ensalada con bonito en salazón y la bravas cuatro salsas. Todo de primera. 

Par completar el viaje, acercaros a Cartagena, una ciudad para descubrir.Os lo contamos en el próximo post. 


15 junio 2015

Al cine; Lavapiés en plano-secuencia : "Hablar" de Joaquin Oristrell

Hablar de Joaquin Oristrell

Rodar en plano-secuencia significa rodar una escena en continuidad desde que se grita el primer "Acción" hasta el "Corten" en una sola toma (en plano único, sin cortes ) , sin parar para repetir. Más o menos para que se entienda. Pues eso es lo que ha hecho Joaquin Oristrell (¿De que se ríen las mujeres?, Inconscientes) en Hablar. Un ejercicio cinematográfico de los de dejar con la boca abierta.

Se ha rodado en el popular barrio de Lavapiés de Madrid durante una calurosa noche de agosto de 2014. Durante 75 minutos y medio kilómetro de recorrido, veinte personajes en plena crisis económica, política y existencial hablan, discuten, ríen, lloran, amenazan, susurran, gritan, roban, se citan, se enfadan, se abrazan y proponen al espectador una reflexión sobre el inmenso poder de la palabra.

Mientras veía la película no podía dejar de pensar en el esfuerzo de los actores y la presión que significa que no puedes equivocarte y repetir. Uuufff

Famosos son los pocos ejemplos que hay de películas rodadas en un único plano secuencia. Que yo sepa solo me viene a la cabeza La soga de Hitchcock. Aunque también esta Birdman de Iñárritu que está rodada en un falso plano secuencia.

En otras películas este espectacular recurso se utiliza para los arranques. Como por ejemplo los tres minutos y medio de plano secuencia de Sed de mal de Orson Welles. Pero también tenemos planos secuencias más largos en Gravity de Cuarón o Expiación, la película que se basa en la novela de Ian McEwan.

Es tal vez lo más destacable de Hablar, ese experimento de rodar en plano secuencia. Porque el guión peca un poco de buscar buenas intenciones pero no instalarse en la denuncia y la reflexión. Pero el experimento vale la pena. Y el casting muy bueno, alternando actores consagrados con otros desconocidos.

Precisamente los actores vienen de la Escuela de Interpretación de Cristina Rota (madre de los Botto) , y es ella la que escribe a 4 manos con Oristrell el guión.  Y por cierto, el final de la peli viene a confirmar que el filme viene a ser como un ejercicio de fin de curso de esta escuela.


Lo único que se salva de la cartelera entre Dinosaurios y Tomorrowsland.

08 junio 2015

Un millón de gotas, de Víctor del Árbol . Le robarás horas al sueño.

Un millón de gotas
No hay nada mejor para un lector que dar con un librero que le recomiende libros y acierte. Eso es "orito en paño". Bueno, pues el librero de mi amiga Cristina le recomendó desesperadamente Un millón de gotas de Víctor del Árbol, y ella nada más acabarlo me lo pasó a mi. "Has de leerlo". Y os digo yo ahora que no podéis esperar ni un minuto para entrar en este universo magnífico, a la par que desconcertante y brutal que es esta historia de Elias Gil y familia.

Desde La verdad sobre el caso Harry Queberthttp://bit.ly/1BTYfoR )  que no me sumergía en una lectura tan apasionante. Sobrecogedora e inquietante a la vez. Narrada a dos tiempos con las sensación de ir saliendo y entrando en cada uno de los momentos de la historia de la mano de los mismos personajes.

La novela nos cuenta la historia de Elias Gil y su hijo Gonzalo Gil .Ellos son los ejes sobre los que irá girando todo el entramado de la novela. La historia empieza con el sucicidio de la hermana de Gonzalo, un abogado de poco carácter que ve como su vida la dirige su suegro, otro abogado, éste si, sin escrúpulo alguno . 60 años antes su padre, Elias Gil, un ingeniero comunista que viajo a la URSS comprometido con los ideales de la revolución, pero que es capturado por los rusos en Siberia, en la tragedia de Názino. A lo largo de las décadas siguientes los personajes de Názino, lo que ocurrió allí, las amistades, las traiciones, los crimenes, los secretos, todo en absoluto irá interviniendo en los acontecimientos del presente.

Un libro desalentador en el sentido de descubrir el lado oscuro de la naturaleza humana, pero esperanzador por muchas de las pequeñas historias que encierra. Una novela entre el thriller y la historia. Un lujo de lectura. De esas novelas que te niegas a acabar, y ralentizas las últimas páginas para no acabarla. 

No sabia nada del autor. Así que, Víctor del Árbol, !todo un descubrimiento!.