18 enero 2009

Soy torpe, que le vamos a hacer.

Soy torpe. Mi tío Tomás siempre me lo decía de pequeña (¿o esto es una reminiscencia prousiana que me persigue?). Pues sí, soy torpe. Que le vamos a hacer. Esta semana sin ir más lejos he roto un vaso, una taza y un bol. A este ritmo me quedo sin vajilla antes de Pascua. Y la realidad es que siendo torpe, normalmente no lo manifiesto tan vehementemente. De tanto en tanto algo que me cae, algo que estropeo, algo que se me resiste. Pero de ahí, no pasa. Pero llevo unos días que no hay manera de dar pie con bola. Y si encima hablamos de tecnología y/o informática, apaga y vámonos. Mi hermana y mi cuñado no han tenido mejor idea que comprarme para Papa Noel un marco digital. Bueno, pues aquí estoy yo todo el fin de semana intentando solucionar como funciona el maldito aparatito con unas instrucciones en inglés. Que sin español ya no me entero, pues podéis imaginar el invento. Con lo bien que hubieran quedado con unos zapatos. Pues, no, se supone que por tener un blog, deben pensar que estoy inmersa en la era de los drives, los pixels y los megas, y heme aquí a punto de tirarme por la ventana. Y como los marrones nunca llegan solos, pues también llevo tres días sin poder conectarme al Messenger. Llevo como diez meses sin entrar, y ahora que lo necesito va y me dice que necesito no se qué de unos plugins. Total, que lo intento descargándome no se qué historias y ahora me dicen que debo copiar la dirección en un explorador. ¿Y donde coño se supone que esta ese explorador? ¿buscando las fuentes del Nilo?
Estoy desesperada. Se que soy torpe pero yo le pongo voluntad y tiempo. ¿Que más quieren de mi?
Necesito desesperadamente un informático en mi vida. Aunque sea pagando.

2 comentarios :

Anónimo dijo...

Se te ha olvidado lo ágil que eres y cómo sorteas los obstáculos...ah, y para informático tienes un cuñao muy majo...fins demà. Sister1

Pilar Llorca dijo...

un "cuñao" que seguro que no quiere ayudar a una MACera