21 abril 2010

Invisible, de Paul Auster



Por fin un libro de los que no puedes dejar. Es lo que tiene ir a un valor seguro. Es lo que tiene volver a leer a Paul Auster (La noche del oráculo, Brooklyn Follies). Impaciente estaba por coger su último trabajo, Invisible, y por fín, con cuatro meses de retraso, lo he devorado. Devorado por las ganas locas con las que lo he ido cogiendo cada rato que he podido, pero he de decir que más que devorar lo he saboreado. Con deleite he ido adentrándome en esta historia de personajes austerianos. Walker, Born, Margot, Cécile y Gwyn cada uno con sus luces y sus sombras, con lo que cuentan y con lo que esconden.

Pero si los personajes son uno de los puntos fuertes del novelista norteamericano, no hay que dejar de lado la admirable estructura del relato. Auster ha dividido la novela en cuatro partes, y en cada una de ellas nos ha planteado un crecendo en la trama, recreando así un suspense cinematografico que ha de resolver el lector. Además cada vez que pasamos de una parte a otra nos encontramos con un cambio del punto de vista narrativo, variando de primera a tercera persona.

En Invisible, Auster nos cuenta la historia de Adam Walker, un joven poeta ilusionado y ávido de literatura. En una fiesta de estudiantes conocerá a una seductora pareja de franceses. El hombre es Rudolf Born, que está en Columbia como profesor invitado, y que le propone que dirija una revista literaria que él mismo se encargará de financiar. Cuando esto ocurre Adam ya sospecha del profesor francés, le parece peligroso y hombre de muchas caras pero la oferta es tentadora. Tampoco podrá resistirse días después, cuando Rudolf se marche a París repentinamente, a las insinuaciones de Margot.

Auster juega en una novela de intriga agudamente erótica y filosófica con el concepto de la culpa y sus consecuencias, con el deseo, con la mentira. Y tal vez en Invisible hallemos la única historia de incesto que parece lo más natural y corriente del mundo.

Después de Viajes por el Scriptorium, primera novela de Paul Auster que no me ha gustado, me he encontrado con un libro, sino el más arriesgado del autor, si con un Paul Auster en estado puro.