15 diciembre 2009

Seis, demasiados.


Se dice que cada vez que dos personas se relacionan, en realidad son seis los que se estan relacionando. Los dos que son, los dos que cada uno cree que es el otro, y los dos que cada uno quiere que sea el otro.

Salvo que se tenga gran lucidez, es muy díficil sustraerse a ese juego de proyecciones, de espejos deformantes. En el flash del enamoramiento, uno no ve nada más que sus deseos proyectados. Inviste a la otra persona de una serie de cualidades que a menudo no tiene. Es ese estado que llamaba Ortega y Gasset de supina hipnosis o imbecilidad.

Ramiro Calle, El arte de la pareja

3 comentarios :

Anónimo dijo...

No esperes nada de nadie, solo disfruta de lo que te de en cada momento, pero no proyectes nada en el futuro. Es un consejo

Teresa dijo...

Aquesta foto et deu agradar molt pq ja l'havies posat en una altra entrada, que per cert em va encantar i també aquesta. Son fragments del llibre "El arte de la pareja" les dues entrades?

Pilar Llorca dijo...

Aquesta foto, Teresa, està feta en el nostre viatge a Turquia. I tens raó, ja la vaig possar en una entrada anterior, un relat meu sobre la parella.
M'en alegre molt que encara continues entrant al meu blog. Una forta abraçada.