20 octubre 2008

Una sonrísa, por favor



De tres personas que conozco que ya han visto Happy: un cuento sobre la felicidad, dos me han dicho que es la versión british de Amelié, y la verdad es que recuerda la inocencia y la felicidad del personaje de aquella cinta francesa que encandiló al público europeo.

Aquí la protagonista es también una chica, Poppy, una maestra de educación infantil con un perenne sonrisa en su rostro y con un chiste, o unas palabras alegres para ofrecer en cualquier momento.
Poppy, optimista hasta la médula, saca a todo una parte positiva . Por ejemplo, si le roban la bici, ve el momento ideal para apuntarse a la autoescuela, y aquí es donde aparece otro de los protagonista. El profesor que le enseña a conducir, Scoot, es la antítesis de Poppy. Hosco, seco, racista, no te cae antipático porque lo comprendes en cierta manera, sabes que es precisamente la falta de cariño (que rodea también los personajes de las hermanas) lo que le obliga a esa eterna mala baba.

El filme nos cuenta sobretodo la falta de comunicación ( Poppy no entiende como un dependiente de una librería no sonrie a sus clientes, no es capaz de conversar con ellos) , la incapacidad de expresar nuestros sentimientos, de contarnos lo que nos pasa
incluso a los que tenemos más cerca.

La película la firma Mike Leigh uno de los maestros en retratar la condición humana en la sociedad actual como ya hizo en Secretos y Mentiras.

Destacar la extraordinaria y casi frikie Sally Hawkins, premiada como mejor actriz en el Festival de Berlín, en la que recae todo el peso de la película.


Para mi humilde y particular opinión (yo me lo guiso , yo me lo como) a la película le sobra una historia metida como con calzador, que es el encuentro con el vagabundo, y un exceso de metraje ( dos horas) . Y otro cosa, que no es fallo de la cinta es el doblaje. Algunos chistes , o diálogos graciosos, se han adaptado de manera errónea, se han hecho traducciones desfasadas, y a veces pierdes el hilo, no le ves la gracia. A pesar de esto último muy recomendable, sobretodo viendo el triste panorama de la cartelera actual.