17 marzo 2010

Corriendo hacia la ruina moral

El recientemente oscarizado Gerardo Herrero (productor de El secreto de sus ojos) se vuelve a poner detrás de la cámara para dirigir la coproducción hispano-argentina El corredor nocturno.
Se trata de un thriller psicológico fallido de guión y de resultado. Me explico, pero antes os doy el argumento.

Eduardo es un joven ejecutivo que ha ascendido en la multinacional donde trabaja, parece ser que de manera no muy ortodoxa. De repente un día aparece en su vida el enigmático Raimundo Conti, que asegura ser su más fiel amigo dispuesto a todo por ayudarle, y que se introduce incluso en su círculo familiar a pesar de la desconfianza y rechazo de Eduardo. Pero Conti le propone lo que más anhela.

A pesar del buen hacer de Leonardo Sbaraglia y Miguel Ángel Solá (no podían haber escogido mejor para ese papel) , la película no me provoca emoción dramática y el mensaje no llega a estar claro.



Tal vez el fallo esta en un suspense mal resuelto, y en una subtrama (todo lo referente a lo que pasa y pasó en la empresa) que debería servir para aportar información y no para ocultarla.

Así y todo vale la pena verla por el duelo entre los dos actores. Un Sbaraglia en huida permanente, un corredor nocturno que huye de la ruina moral , y su alter-ego, Solà, su Pepito grillo particular, un Fausto ambientado en el mundo de los negocios.