17 abril 2009

La Salander


Mi obsesión por la Salander empieza a preocuparme. Para los que todavía no habéis caído en sus garras, y no sabéis de que os hablo, estoy refiriéndome a la protagonista de la trilogía Millenium de Stieg Larsson (Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, y La reina en el palacio de las corrientes de aire.)

Si estáis buscando un libro de esos que os enganchen, esta trilogía os quitará el sueño, os lo aseguro, y para los que ya estais enganchados, que os voy a contar….

El primer libro me cautivó, lo reconozco (aunque las primeras cien páginas me despistaron) y el segundo, con el que estoy ahora, me tiene pegada a él hasta la obsesión. Soy capaz de no levantar la vista de la página hasta que una hora después mi conjuntivitis alérgica empieza a manifestar su mala leche. Ahora voy por las 500 paginas y empiezo a dosificar el material, ya que la tercera entrega todavía no se ha publicado en España, y tengo miedo de no sobrellevar con dignidad el “mono” .

¿Qué que tiene la Salander? Pues no sabría decir, la verdad es que la chica es todo un protagonista de esos que los escritores sueñan con crear, y el resto de la novela es todo un pedazo de trama que tiene intriga, gancho, misterio, ..Todos los personajes están tan bien construidos que el lector no puede dejar de sentir simpatia u odio por cada uno de ellos, no puedes dejar de participar en lo que el escritor está contándote, y quieres cada vez más, necesitas saber más.

Si en el primer libro el prota es Mikael Blomkvist, en el segundo (para mi todavía mejor que el primero) Lisbeth Salander es la protagonista absoluta . Ella, su pasado, sus habilidades como hacker, sus amantes, sus tatoos, su ordenado cerebro, sus cuentas pendientes… Y detrás de ellos dos todo un retrato de la sociedad actual, en este caso sueca, en una novela del género negro donde cabe el narcotráfico, la pedofilia, los abusos sexuales, y los paraísos fiscales.

El escritor, el periodista sueco Stieg Larsson murió de un ataque de corazón a los 50 años, poco antes de acabar la trilogía y incluso antes de ver publicado el primer libro. Me recuerda a Bolaño (Los detectives salvajes, 2666) , que también murió antes de ser consciente de la fama que ahora se la ha venido encima.

No sé si podré esperar hasta junio para leer la tercera y última entrega de Millennium, pero tampoco quiero pensar que no habrá más libros de Stieg Larsson. Los que todavía sois vírgenes en Millenium, correr hacia la librería más próxima, desnudaros ante la gran Lisbeth Salander y entregaros a la pasión lectora.

3 comentarios :

Anónimo dijo...

Yo ya me he acabado los dos y ahora no se que leer¡¡¡¡ Mc

Anónimo dijo...

Quan acabes amb Salander estàs com orfe... ¿com es pot escriure així? Imagina Pi!
Hagués hagut de comprar-me'l, ara ja estaria llegint...
Lisbeth és el meu ídol... un llumí i un bido de gasolina

BORO. dijo...

Eixa novel.leta, li la hauràs de contar a Benedicte XVI. Tu, ja me comprens, ja,ja,ja,ja.