10 noviembre 2008

El librero de Kabul


No se porque elegí este libro para llevarme al viaje de este verano. Normalmente elijo uno relacionado con el país donde viajo, pero este año el que yo quería tardaban mucho tiempo en servirlo a la librería y tropecé con este (me sonaba a bestseller de hace tres o cuatro años) y me llevó a casa. Se trata de El librero de Kabul de la periodista Asne Seierstad, una corresponsal de prensa noruega con experiencia en la ex Yugoslavia, la guerra del Golfo y, Afganistán.

La verdad es que lo he acabado ahora porque en el viaje , como siempre pasa, no tuve mucho tiempo para la lectura. Y no será porque no sea un libro que enganche, la verdad.

Durante unos meses la periodista convive con la familia Khan, y aunque ella no sale reflejada como personaje en la historia, es el testimonio mudo de todo lo que ocurre en esta familia, y por extensión en la sociedad afgana tras la caída del régimen talibán.

No es un libro con una prosa exquisita, como puede ser Mc Ewan, Bolaños o Javier Marías, no va por ahí, es un ejercicio periodístico convertido en novela. Es de muy fácil lectura, entretenido, y descriptivo de un tiempo y un país, a través de Sultán Khan, el librero de Kabul, y su familia. Aunque la protagonista es Leila, una hermana de Sultán, la única que a pesar de su condición de mujer y lo que eso representa en Afganistán, es la única que alberga esperanza en el mañana. El libro nos cuenta como se vivió con los gobiernos muyahidin y con los talibanes, y después de ellos, a través de la descripción de las costumbres y del día a día de esta familia. También es un retrato fiel de la situación de esclavitud de la mujer, y del patriarcado dictatorial en el que se desenvuelve el concepto de familia.

A mi me ha gustado mucho, la historia con sus personajes es amena y el fondo histórico que acompaña en todo momento a la trama, es muy interesante.