12 marzo 2013

Los amantes pasajeros..y tan pasajeros...sin pena ni gloria

No ha podido ser. He ido a ver Los amantes pasajeros con la ilusión de encontrarme un tesoro de comedia brilante, tipo Mujeres al borde de un ataque de nervios, pero me he encontrado un quiero y no puedo. Y prometía...los títulos de crédito del principio me ahuciaban hora y media de diversión loca "made in Almodóvar, pero sólo me ha consolado la brillante actuación, casi performance, de Raúl Arevalo, que sigue estando en estado de gracia. Y también he de salvar esa actuación de los nuevos chicos Almodóvar rollo Priscilla, reina del desierto.

La trama cuenta las aventuras de un grupo de singulares y disparatados pasajeros que viaja a Ciudad de México en un avión y se encuentran con una grave avería en pleno vuelo. Al verse inevitablemente al borde de la muerte, tanto pasajeros como tripulación se sienten inclinados a revelar los asuntos más íntimos de su vida. Todo muy almodovariano, pero sin esa genialidad que antes era marca dela casa. Ni siquiera hay chistes con gracia. Ni la provocación funciona como antes. Pero tampoco es como para ponerse como Carlos Boyero en El País y tildar la peli de vergüenza ajena.


Pero si que es verdad que en Los amantes pasajeros no hay chispa ni emoción. Y aunque el director manchego quiere establecer una conexión con la realidad española se queda en un mero esbozo.
Tiene altibajos en el ritmo e incluso personajes carentes de sentido o función como Guillermo Toledo  y Miguel Ángel Silvestre. Pasará sin pena ni gloria. 

1 comentario :

Mariano Rico dijo...

El otro dia vi la piel que habito y me reafirmo, almodovar no me gusta