21 noviembre 2012

Profesional de castillos en el aire



 Soy una perfecta constructora de castillos en el aire. Me encanta. Pero es que además soy verdaderamente buena. No necesito ni que me den pie, yo solita "pum xim pum" cazo al vuelo la mosca y aparezco en Laponia en viaje de negocios vendiendo ventiladores. Y todo eso en un abrir y cerrar de ojos.

Ya os lo he dicho. Sirvo para esto. Me pasa algo, cualquier catástrofe de índole doméstica, sentimental o extratósferica, y en una sucesión de acciones de alto contenido imaginario, me planto en un final de película que ni George Lucas en sus mejores tiempos. 

Que le vamos a hacer, mi imaginación es muy rápida. Si debo pensar en A-B-C por una secuencia lógica de hechos que han de transcurrir así y solo así, pues yo voy hago una maniobra de placaje y a los diez segundos le he dado la vuelta a la acción y estoy delante de G-L-S.

No se si me estoy explicando. A ver si me aclaro más. Voy a poner un ejemplo. Pongamos que  he quedado con un chico al que he conocido en la Universidad por la mañana, y que educadamente me pide el teléfono, casta y simplemente para pedirme los apuntes. Pues de camino a casa yo me monto la película y pienso que me llamará esa misma tarde para proponerme un plan estupendo y en unos meses acabaremos montando juntos un hotel rural en la Patagonia argentina. Así de fácil. Pim, pam, pum.


Lo que os he dicho. Profesional de levantar castillos. Castillos de aire o arena que se desmoronan tan rápido como se han levantado. !En fin! !Oye tú, que no hago daño a nadie!. Y además es sano. Mantiene ágil la mente, te proporciona una dosis de adrenalina o de oxitocina (depende de lo imaginado) , normalmente incluye viaje sin pagar pasaje, y te deja una sonrisa que relaja la tensión muscular de la cara. Y además...es gratis.

2 comentarios :

dapazzi dijo...

Quiso volar igual que las gaviotas,
libre en el aire, por el aire libre
y los demás dijeron, ""¡pobre idiota,
no sabe que volar es imposible!"".

Mas él alzó sus sueños hacia el cielo
y poco a poco, fue ganando altura
y los demás, quedaron en el suelo
guardando la cordura.

Y construyó, castillos en aire
a pleno sol, con nubes de algodón,
en un lugar, adonde nunca nadie
pudo llegar usando la razón.

Y construyó ventanas fabulosas,
llenas de luz, de magia y de color
y convocó al duende de las cosas
que tiene mucho que ver con el amor.

En los demás, al verlo tan dichoso,
cundió la alarma, se dictaron normas,
""No vaya a ser que fuera contagioso...""
tratar de ser feliz de aquella forma.

La conclusión, es clara y contundente,
lo condenaron por su chifladura
a convivir de nuevo con la gente,
vestido de cordura.

Por construir castillos en el aire
a pleno sol, con nubes de algodón
en un lugar, adonde nunca nadie
pudo llegar usando la razón.

Y por abrir ventanas fabulosas,
llenas de luz, de magia y de color
y convocar al duende de las cosas
que tienen mucho que ver con el amor.

Acaba aquí la historia del idiota
que por el aire, como el aire libre,
quiso volar igual que las gaviotas...,
pero eso es imposible..., ¿o no?...

ENTRA ACÍ I LA PODRÀS ESCOLTAR.
http://www.youtube.com/watch?v=yD6W0RDoNQs&feature=fvwrel

Pilar Llorca dijo...

Espere que siga la versió de Alberto Cortéz.