18 septiembre 2007

madeleine's movie


A estas alturas de la película seguro que muchos de vosotros se ha imaginado que esto acabará en eso, en película. Hablo, por supueto, de la serpiente del verano, hablando en términos periodísticos. Si no fuera porque estamos hablando de una niña desaparecida, y no de la nonagésima vez que aparece el monstruo marino nadando en el lago Ness. Pero pasa el tiempo y Madeleine continua en primera página. ¿ Alguien se acuerda cuantos dias estuvo Yeremi , el niño canario desaparecido, saliendo en los periodicos?. No más de dos semanas. Madeleine desapareció un 3 de mayo y aquí continuamos. Como suele pasar en estas noticias-culebrón, el público hace su juicio paralelo y ya son muchos los que consideran a los McCann culpables. Pero sin pruebas acusatorias y sin cadaver, poco se puede hacer. Y entre ese "poco" están las sospechas por un lado , y las investigaciones por otro. Y ambas no dejan de dar bandazos. Y claro con estos ingredientes no hay quien se libre de especular con el final de la historia. Y aquí es donde queria yo llegar. Porque el otro dia mi madre, a quien le encantan las peliculas donde se investigan asesinatos( que según ella siempre resuelve antes del final), me contó su teoria sobre la desaparición de Madelein. Para mi madre , los padres són los culpables. Hasta aqui nada que objetar, és el común parecer de la mayoria. Pero la resolución del caso es lo curioso. Para ella los McCann dieron tranquilizantes para dormir a la niña ( sobredosis o una caida fortuita en la habitación que explicaria la sangre), y la ocultan hasta que piden la ayuda al sacerdote del lugar. En secreto de confesión le cuentan lo ocurrido y el cura ante la imposibilidad de contar nada , solo le queda aceptar la voluntad de un matrimonio católico muy practicante que le pide le den entierro cristiano a la pequeña. Así , según mi madre, es como el cadaver desaparece, enterrado en algún lugar que solo ellos tres conocen. No será la primera vez que un sacerdote sabe de un homicidio y ha de guardar silencio. Yo la verdad es que no habia pensado en esta posibilidad. Creible o no, a estas alturas del culebrón, ya lo veo hasta factible. Así y todo, espero que mi madre no tenga razón. Sólo por conceder a esos padres el beneficio de la duda.