31 agosto 2006

Envidia.

! Qué bonito es el amor cuando empieza ! Tengo un amigo que siempre que ve a la típica pareja en el momento "punto de almibar" repite exactamente esa frase. Sé que es pura y sana envidia. El también lo sabe, claro. Pero hoy he sentido esa envidia con todas sus fuerzas. Me he sorprendido envidiosa perdida. Os explico. Estoy siendo testigo mudo de una historia de amor. Pero de una historia de esas bonitas, de esas que te apetece que te pasen a ti. Vamos, que pagaria por ser la protagonista.
No es la típica historia de chico conoce chica, quedan, van al cine, a tomar una copa, y bla,bla, bla, hasta que se juran amor eterno. No, no. Esta es una historia de amor imposible, hasta que por lo que veo, se está volviendo posible. Y claro, eso es lo que hace que sea envidiable. Es una historia llena de dificultades, de terceras personas en juego, de distancias físicas, de decisiones angustiosas, de jugartela porque así te lo pide la cabeza y el corazón. Y es una historia que llega cuando los trenta y muchos te hacen plantearte las cosas gordas de la vida. Es una historia de amor de novela. Ni yo, ni nadie,ni creo que tampoco ellos, saben qué va a pasar. Pero ya os digo que está valiendo la pena.
Y siento envidia de lo que veo, de lo que se dicen, de lo que sé que sienten. Envidia de ver como una sonrisa se puede dibujar de oreja a oreja 24 horas al dia. Envidia de todos esos mensajes, emilios, y llamadas eternas que no són para mi. Envidia de no ser mis oidos los que escuchen que alguien está dispuesto a dar la vuelta al mundo si yo soy la meta. Envidia de no poder sufrir y llorar por amor. Envidia. Sana, pura y terrenal.