13 julio 2006

la tarjeta

Mi tarjeta de crédito se ha suicidado. En un descuido se lanzó desde el bolso, y mientras caía le oí decir: ! Basta! !Abajo el capitalismo! !Volvamos al trueque de los kibutzs!
Se ve que al nacer en su oficina bancaria-nido le dieron el cambiazo. Ella queria ir a parar a un hogar comunista. Que la tuvieran durmiendo entre la suave piel de la cartera hasta que llegara el momento de algun improvisto, y tuvieran que abusar de ella con lágrimas en los ojos. Y sin embargo ha ido a parar a mis manos, la perfecta consumista que todo lo paga con este trozo de plástico.
Pero para mí la tarjeta no es solo un modo de pago, ella es tu fiel compañera en momentos de debilidad. He llegado a la conclusión de que es terapéutica y anestesiante. Y tiene una efectividad comprobada al 100% en materia de mal de amores y en rabietas profeionales varias. Tienes un mal día y te aseguro que eso lo arregla un buen achuchón a la banda magnética.
Eso sí, no te olvides de poner una cantidad límite. Sino los efectos secundarios serán algo más que un simple dolor de cabeza.

7 comentarios :

Laura dijo...

Completamente de acuerdo. El 1 de julio, más que el periodo de rebajas, lo que empieza para mi es el mes de la tarjeta de crédito. Compras, vacaciones... no creo que pudiera pasar el verano sin ella.

Anónimo dijo...

bebé y cogé la moto é un infienno!

Anónimo dijo...

jo, tía; a mi me pasa igual con la Visa! Es que llegas un día y dices, puf; estoy más tiesa que un palo! Pero es súperguay cuando te entra la depre y ELLA está ahí! ánimo colegui!

to blog es súperfashion!

;)

pd. el funyero

Anónimo dijo...

Here are some links that I believe will be interested

Anónimo dijo...

Keep up the good work. thnx!
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Anónimo dijo...

pijas capitalistas

Anónimo dijo...

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